Desde muy pequeña he sentido pasión y admiración por los animales, pero no fue hasta 2013, cuando me decidí a estudiar peluquería canina.

Al finalizar mi formación, y con toda la ilusión del mundo por poder montar mi propio negocio y trabajar con lo que más me apasiona, en 2014 abrí mi peluquería canina en un pequeño local, se trataba de un proyecto totalmente vocacional.

Desde el principio tenía claro que quería una peluquería canina distinta a lo habitual, dónde poder trabajar con un ambiente tranquilo hacía vuestras mascotas, porque el trato es tan importante como el trabajo con su mascota, profesional pero cercano, sin esperas ni jaulas, sin aglomeraciones de perritos y con todo el cariño y paciencia que se merecen.

Después de un tiempo, los clientes me pedían cada vez más un servicio veterinario, así que, ahí fue cuando decidí cambiar de local y tener un espacio más amplio y destinado a centro veterinario en Leganés, pero siempre con la misma filosofía en el trabajo, sin aglomeraciones en la sala de espera y con el tiempo que cada mascota necesita.

Las instalaciones de nuestro centro están pensadas para la comodidad y seguridad de su mascota.

Un espacio libre de bacterias; mediante una limpieza ambiental de ozono y esterilización junto con el sistema de Aire Acondicionado, ventilación y luz natural proporcionan el ambiente óptimo de trabajo para realizar nuestro cometido en las mejores condiciones y siempre utilizando materiales y productos de la más alta calidad, tanto en peluquería como en veterinaria.